El hombre del frío

Poema ilustrado por Andy Doxel

 

 

Un remolino de frío

atraviesa mi ventana.

Las cortinas están cerradas,

pero su imagen no me deja dormir.

 

Puedo verlo,

trae entre sus brazos

un recuerdo.

Trae entre sus brazos

un símbolo

de lo que fui.

 

¿Cuánto he ganado después de tanto olvidarme de mí?

No sé si he crecido,

o si he vuelto a ser un niño.

No sé si este frío,

volverá para recordarme de mí.

 

Puedo verlo aun con las cortinas cerradas,

siento que hela el sueño en el que entró.

¿Así se siente el niño que dejé entre sus brazos?

Creí que al olvidarlo viviría mejor que yo.

 

Pero el niño siente lo que yo siento,

lo rodea el frío que creé cuando me quedé sin tiempo.

 

Sé que pronto amanecerá

y el remolino se volverá un rocío.

Será el niño risueño

que creí haber dejado dormido.

 

Jugaremos como siempre lo hacíamos,

recordaremos esos días

en los que no existía el dolor.

Y cuando de madrugada regrese el frío,

no lo volveré a soltar,

me ha dicho el niño que se siente más libre en mi calor.

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